MEMORIAS DE UNA GEISHA
Autor: Arthur Golden
Título original: “Memoirs of a Geisha”
Año de publicación: 1997
Editorial: Punto de lectura
Encuadernación: Rústica
Páginas: 551
Precio: 5,95 €
“Una conmovedora historia que ha cautivado a millones de
lectores de los cinco continentes y que ha inspirado la película producida por
Steven Spielberg.”
“En esta maravillosa novela escuchamos las confesiones de
Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entreguerras, donde aún
resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a
convivir con los modos occidentales.
De la mano de Sayuri entraremos en un mundo secreto dominado
por las pasiones y sostenido por las apariencias, en el que la sensualidad y la
belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el
que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente adiestradas en el arte de la
seducción, en el que su virginidad se vende al mejor postor y donde tienen que
convencerse de que, para ellas, el amor no es más que un espejismo.”
¡POR FIN!
Aquí está mi primera reseña, con la que inauguro el blog. Ha sido una larga
espera, llena de preparaciones, para que escribirla pudiera ser posible. Muchas
gracias a todos (aunque pocos) los que participáis en este espacio, ya que sin
vosotros no lo podría llevar a cabo.
Tranquilos, ya me dejo de parloteos.
Aquí
tenemos Memorias de una geisha, en el que la bella Sayuri nos abre las
puertas de su corazón, relatándonos fielmente su intrincada vida y los
acontecimientos que dan forma al futuro de la hermosa geisha.
“Imagínate que tú y yo estuviéramos sentados en una
apacible estancia con vistas a un jardín, tomando té y charlando sobre unas
cosas que pasaron hace mucho, mucho tiempo y yo te dijera: “El día que conocí a
fulano de tal… fue el mejor día de mi vida y también el peor.”
Todo empieza en una pequeña aldea de pescadores de Japón,
Yoroido, donde vive la pequeña Chiyo, junto con su hermana mayor, la despistada
Satsu, la madre de ambas, gravemente enferma y a punto de morir, y su padre, un
viejo pescador.
Chiyo tiene unos rasgos muy especiales, heredados de su
madre: unos preciosos ojos azul grisáceo que consiguen impresionar a cualquiera
que pose su vista en ellos.
“En lugar de castaño oscuro, los ojos de mi madre eran de
un gris translúcido, y los míos eran exactamente iguales.”
Y esto ocurre cuando Chiyo conoce, inesperadamente, al Señor
Tanaka, quien consigue convencer al padre de Chiyo para que ella y Satsu sean
vendidas, antes de la muerte de su madre, como geishas en Kioto.
Pero en Kioto, Chiyo y Satsu son separadas cruelmente y
Chiyo es confinada en una okiya, una casa de geishas, donde conoce a Hatsumono,
una geisha tan hermosa como despiadada y a Calabaza, un poco más joven
que Chiyo, quien empezaba con el duro aprendizaje de geisha.
“Ésta fue la primera vez que vi a Hatsumono […] Tanto me sorprendió su apariencia que olvidé mis buenos modales y me la quedé mirando directamente a la cara.”
Durante sus primeros meses en la okiya, Chiyo descubre cómo
funciona la okiya trabajando como sirvienta y observa los lujos del barrio de
geishas de Gion. Pero también debe aprender a sobrevivir en el mismo espacio
que Hatsumono, quien ve a una poderosa futura rival en Chiyo, quien podría
arrebatarle el título de la geisha más hermosa. Así, la bella Hatsumono trata
de hacerle la vida imposible a la pequeña Chiyo, haciendo todo lo posible para
que su aprendizaje en las artes de la seducción no llegue.
“Y entonces dijo: -“¿Podría sacar la basura más tarde,
Señor Bekku? Me gustaría poder salir.” No había basura alguna en la entrada; se
refería a mí.”
Sin embargo, tras ver peligrar su aprendizaje y conocer al
misterioso y amable Presidente la vida de Chiyo cambia inesperadamente al ser
adoptada por la famosa geisha Mameha como hermana mayor, quien le enseñará todo
lo que hay que saber para abrirse paso por el duro camino de una geisha. Así,
la pequeña Chiyo se convertirá en la hermosa Sayuri, una de las geishas más
famosas de Gion.
(Perdonadme por todos los spoilers, necesarios para meteros
de lleno en el argumento de la novela. Mil perdones.)
Memorias de una geisha tal vez ha sido uno de los mejores
libros que he leído hasta ahora, y es que la calidad literaria como narrador
con la que cuenta Arthur Golden no es poca. He disfrutado mucho de esta
lectura, y es que a parte de emocionarme con las vívidas descripciones de los
paisajes de Japón, se aprende muchísimo sobre su cultura, sus supersticiones y
la vida diaria de las élites altas en los años treinta en adelante. La cultura
oriental no deja a nadie sin una sensación de sorpresa y agrado en el interior.
Las exóticas “viejas tradiciones” narradas en este volumen nos transportan de
lleno al difícil Japón de entreguerras que le toca vivir a Sayuri, donde las
supersticiones, oráculos y horóscopos juegan un papel importantísimo en la vida
diaria de una geisha que se precie.
Por una parte, estoy segura de que todos son sorprenderíamos
de la mano de Chiyo al descubrir los contrastes abismales entre una pequeña
aldea de pescadores, donde lo más lujoso que puede llevar una mujer es una tela
de algodón limpia, y el distrito de Gion, en Kioto, donde las geishas pasean
por sus calles, vestidas con las sedas más exquisitas, ataviadas con joyas y
luciendo sus estrambóticos peinados.
Por otra parte, creo que las comparaciones y descripciones
de boca de Sayuri no dejan que desear, ya que describe de tal manera, mediante
sus comparaciones, que yo nunca habría podido llegar a relacionar de igual modo
los objetos comparados.
“Tenía las cara llega de arrugas, y en cada arruga había
escondido una preocupación u otra, de modo que había dejado de ser su cara y
más bien parecía un árbol con nidos de pájaros en todas las ramas”
“Siendo niña le dije una vez a mi madre que alguien le
había hecho un agujerito en los ojos y que se les había salido toda la tinta…”
Se nota que el autor (Arthur Golden) ha trabajado duro para
poder escribir esta novela que nos suscita tanto interés a nosotros, los
occidentales, al tratar temas “exóticos”, como puede ser la vida de boca de una
auténtica geisha.
También he observado que se pueden diferenciar dos partes en
el transcurso del libro. La primera sería durante los primeros capítulos, con
la inocencia de Chiyo y su imposibilidad para hacer el mal o pensar en las
malas acciones que puede causar el resto de la gente. Aquí vemos a una pequeña
asustada, con lágrimas en los ojos, que quiere regresar a su casa y que nos
conmueve profundamente.
La segunda es cuando la pequeña e inocente Chiyo se
convierte en la hermosa Sayuri, con nuevas expectativas de vida, decidida a
superarse a ella misma para progresar como geisha y para alcanzar sus deseos.
Pero es también con Sayuri con quien conocemos una pena más profunda y madura,
de alguien que lo ha perdido todo, y no puede hacer otra cosa que resignarse
con lo que el destino tenga preparado para ella, manteniendo de lado sus
sentimientos.
“La pena es una cosa extraña; nos deja totalmente
desamparados. Es como una ventana que se abriera sola; la habitación se queda
fría, y lo único que podemos hacer es tiritar.”
Tampoco debemos olvidar la preciosa historia de amor y
amistad que se esconde entre sus páginas. Sayuri se ve obligada a ocultar sus
sentimientos porque su trabajo lo requiere.
¿Lo que menos me ha gustado? No podría decirlo. Es una
historia preciosa y bien elaborada, a la que no le puedo poner pegas. Más que
una crítica al libro sería una crítica a la actitud a la que las geishas
tradicionales se veían obligadas a adoptar. Obligadas a someterse a los hombres
con tal pasividad, sin tener la capacidad de negarse, sin otra opción que hacer
lo que les imponen a la fuerza desde pequeñas.
Memorias de una geisha es un libro altamente recomendable,
que no deja indiferentes a aquellos que les guste aprender sobre otras culturas
o quiera dejarse conmover con los sentimientos y vivencias de la hermosa
Sayuri, evocándonos los hermosos paisajes de Japón como si los estuviéramos
contemplando desde una ventana abierta, situada en nuestra habitación.
Su puntuación es 5 de 5.
Espero no haberos aburrido. Soy una primeriza en el mundo
Blogger y esta ha sido mi primera reseña de carácter público. Sin duda iré
mejorando en las próximas entradas y conforme consiga terminar de configurar el
blog.
No olvidéis haceros miembros del blog, dejar comentarios y
dar vuestra opinión para que pueda mejorar y llevar a cado este proyecto.
Muchas gracias a todos de nuevo.